El primer documento conservado por el Archivo Municipal data del año 1257, aunque las series documentales no comienzan a estar completas hasta finales del siglo XV, según recogen Manuel Muñoz Clares y Eduardo Sánchez Abadíe en la publicación 'El papel de nuestra historia'. «La creación del Archivo Municipal se remonta a los primeros años del Concejo Medieval, cuando comenzaron a custodiarse los documentos de mayor importancia, tales como privilegios sobre donaciones de castillos y tierras, o concesión de franquezas y exenciones, así como los libros de acuerdos, denominados actas capitulares, que constituían el eje central del Gobierno de los regidores».















