ACTUALIZACION 14 JULIO 2010
El sistema de reclutamientos anuales para el ejército permanente, obligatorio en la península desde el primer tercio del siglo XIX y consolidado en su último cuarto, no se hará extensivo a las islas Canarias hasta 1886. Hasta esa fecha la tranquilidad y seguridad de las islas era asunto de sus Milicias Provinciales, puestas en pie en determinadas circunstancias (piratas y partidas de defensa) o reunidas para salir en campaña (guerras del Rosellón e Independencia). Cada isla contó con un regimiento, batallón o sección de milicias, con un número variable de compañías en las que eran alistados sus milicianos de manera voluntaria o mediante sorteo, leva o reenganche.
















